Por Israel MONTOYA
Ejidatarios de la comunidad de Espíritu Santo, en el municipio de Jilotzingo, respaldados por autoridades municipales, alzaron la voz para exigir respeto a sus tierras y rechazar las acusaciones de invasión hechas por habitantes y autoridades de Atizapán de Zaragoza.


Durante un recorrido por la zona del Cerro Solís, Eliseo Tovar Flores aseguró que los trabajos realizados corresponden únicamente a la rehabilitación de caminos internos para facilitar el acceso a los predios de los ejidatarios.
“El territorio de Espíritu Santo tiene dueños y pertenece legalmente al ejido desde hace más de 100 años. Nunca hemos invadido terrenos de Atizapán”, afirmó.
Por su parte, el presidente municipal de Jilotzingo reiteró su respaldo a los ejidatarios y señaló que actualmente existe un litigio ante la Legislatura del Estado de México por 770 hectáreas que ambas demarcaciones reclaman.


Los representantes del ejido denunciaron además la presunta instalación de antenas y el ingreso de maquinaria en sus terrenos sin autorización, hechos por los que ya existe una carpeta de investigación ante la Fiscalía estatal.
Asimismo, informaron que el ejido cuenta con mil 270 hectáreas, de las cuales 200 están destinadas como reserva ecológica para preservar los recursos naturales de la zona.
Los ejidatarios advirtieron que continuarán defendiendo su territorio por la vía legal y con unidad, al considerar que sus derechos agrarios y como pueblo originario deben ser respetados.
