Los números no mienten y, cuando se revisan con calma, dejan una conclusión incómoda para el gobierno de Daniel Serrano Palacios, el municipio no está bien evaluado y la percepción ciudadana apunta a un problema de gobierno.
La medición de alcaldes publicada en marzo de 2026 por Rubrum coloca a Cuautitlán Izcalli en el lugar 64 de 104 municipios en desempeño, con una calificación cercana a 5.5. Un resultado que refleja una administración apenas aprobatoria y lejos de los gobiernos municipales mejor evaluados del país.
Pero el dato que realmente retrata la situación del municipio es el de seguridad. En ese mismo ranking, Izcalli se desploma hasta el lugar 91, con 3.86 de calificación, colocándose entre los municipios con peor percepción de seguridad.


La tendencia coincide con los datos oficiales. Según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el 82.7% de los habitantes de Cuautitlán Izcalli consideran que vivir en el municipio es inseguro. Es decir, más de ocho de cada diez ciudadanos sienten que su ciudad no es segura.
Aunque en servicios públicos el municipio aparece en una posición relativamente mejor, lugar 21 del ranking, con una calificación cercana a 6.2, el indicador más importante para la población sigue siendo la seguridad, y ahí los números reflejan una realidad difícil de ocultar.
A un año y casi tres meses de gobierno, el municipio aparece a media tabla, un escenario que decepciona a los izcallenses que dieron su voto de confianza a quien dijo tener las soluciones a todos los problemas de Cuautitlán Izcalli. Pero resultó pura “baba de perico” y los izcallenses ya se dieron cuenta que el actual alcalde no está dando resultado.
Estos datos comienzan a construir una percepción cada vez más extendida: Daniel Serrano simplemente no ha sabido gobernar.

