La crisis de seguridad en Cuautitlán Izcalli volvió a reflejarse este 23 de febrero, luego de que al menos 3 mil comerciantes de tianguis decidieran no instalarse para resguardarse en sus hogares, ante el ambiente de violencia generado por la quema de vehículos y los hechos ocurridos la noche de ayer.
A esta cifra se suman más de 8 mil comerciantes en otros municipios de la zona norte del Estado de México que tomaron la misma decisión, priorizando su integridad, la de sus familias y la de sus clientes.
El contexto no es menor. La más reciente medición de la Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), a través de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, coloca a Cuautitlán Izcalli como el municipio con peor percepción de efectividad gubernamental en la entidad y uno de los más bajos del país.
De acuerdo con los datos, apenas el 8 % de la población considera que el gobierno municipal, encabezado por Daniel Serrano Palacios, ha sido efectivo para resolver los principales problemas, particularmente en materia de seguridad y servicios básicos.
La cifra cobra mayor relevancia cuando casos como la desaparición de Jeshua y el más reciente de Brenda Aguilar continúan sin respuesta, alimentando la percepción ciudadana de un gobierno rebasado ante la crisis de seguridad.
Mientras tanto, la economía local resiente el impacto y miles de familias que dependen del comercio informal dejarán de percibir ingresos este día, en una decisión que refleja el miedo y la falta de condiciones para desarrollar actividades cotidianas con normalidad.
La medida nos informan se tomará por el día de hoy y mañana esperan regresar a sus actividades comerciales normales.


