La pérdida de peso electoral del PAN plantea un desafío para liderazgos como el de Enrique Vargas: recuperar competitividad exige fortalecer la cercanía ciudadana y responder a un escenario político que ha cambiado.
Los resultados de las últimas elecciones en el Estado de México muestran un retroceso relativo. En 2021, el PAN obtuvo 887,005 votos; en 2024, alcanzó 915,666. Aunque aumentó sus sufragios, su proporción de la votación total descendió de 13.21% a 10.91%, una pérdida de 2.30 puntos porcentuales. Su crecimiento en votos fue insuficiente para conservar su peso electoral en la entidad.
Frente a este escenario, Carlos Flores Coxtinica desarrolla una presencia política sustentada en el trabajo territorial, la organización comunitaria y, sobre todo, el acercamiento social.
Una muestra de esa actividad fue la asamblea informativa que encabezó en Huixquilucan, donde, según los organizadores, participaron más de 1,500 personas. El encuentro permitió dialogar sobre las necesidades del municipio y fortalecer la participación ciudadana.
Su mensaje articula la defensa de la soberanía nacional y el respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, con énfasis en la organización social y el fortalecimiento de la transformación.
Flores Coxtinica viene acompañando en todo el territorio estatal el trabajo político de Pedro de la Rosa, operador cercano a la gobernadora Delfina Gómez y a su grupo político. Su presencia conjunta en encuentros ciudadanos refleja una apuesta por fortalecer vínculos y ampliar la organización en el territorio mexiquense.

El contraste plantea un reto para el panismo: recuperar terreno frente a perfiles que construyen su presencia mediante contacto directo y trabajo comunitario. La cercanía será un elemento central de la disputa política.
El que tenga ojos para ver, que vea; el que tenga oídos para oír, que oiga.

