– La realidad eclipsa al gobierno de Cuautitlán Izcalli
Por Israel MONTOYA
En Cuautitlán Izcalli hay un problema que ningún discurso alcanza a tapar; la realidad que viven los ciudadanos todos los días.
El gobierno de Daniel Serrano puede presumir cifras y resultados, pero basta darse una vuelta por las calles para encontrarse con baches, vialidades deterioradas y vecinos que siguen esperando soluciones.
Y en seguridad, el panorama tampoco permite cantar victoria.
La ENSU registra 74.9% de percepción de inseguridad. En pocas palabras, tres de cada cuatro habitantes siguen sintiéndose inseguros.
A eso se suma un dato que vuelve preocupante, en julio hubo 7 homicidios dolosos, 40% más que en junio y también 40% por encima de julio del año pasado.
Y si hablamos de opacidad. Las dudas sobre contratos, gastos, servicios y decisiones del Ayuntamiento no ayudan precisamente a construir confianza. Cuando para obtener información hay que insistir una y otra vez, la transparencia termina convirtiéndose en otro problema.
Y aquí está lo complicado para Daniel Serrano, pues los problemas no llegan en comunicados, y reels buena onda, llegan a las casas de los ciudadanos.
El vecino que cae en un bache no piensa en cuántas toneladas de asfalto se aplicaron.
El que tiene miedo de regresar de noche no piensa en las gráficas de seguridad.
Y quien pide información al gobierno espera respuestas, no evasivas. Por qué han evadido responder a la ciudadanía.
Por eso, más allá de las cifras que se puedan presumir desde Palacio Municipal, hay otros datos que pesan mucho más en la calle.
Baches, inseguridad, homicidios y opacidad.
Esa es la realidad que poco a poco está eclipsando al gobierno de Cuautitlán Izcalli.
Porque al final, los gobiernos se pueden explicar con números, pero se califican con lo que la gente vive.
